ACG integra prácticas de bienestar para fomentar el bienestar integral de estudiantes y personal. Estas van más allá de las materias académicas tradicionales y buscan desarrollar hábitos y conocimientos que fortalecen la salud física, mental y emocional de todas las personas.
El currículo de bienestar de ACG abarca diversas áreas, incluyendo atención plena (mindfulness), nutrición, ejercicio, higiene personal, conciencia sobre la salud mental y habilidades interpersonales.
Al integrar estos aspectos del bienestar desde los primeros años de la educación, ACG impulsa una vida de decisiones saludables y hábitos positivos, promoviendo tanto el éxito académico como el bienestar general.
El currículo social es tan importante como el currículo académico.
Para tener éxito académico y social, las y los estudiantes desarrollan habilidades como cooperación, asertividad, responsabilidad, empatía y autocontrol (CARES).
Conocer a cada estudiante—de manera individual, cultural y según su desarrollo—tiene tanto valor como dominar el contenido que enseñamos.
Conocer a las familias y trabajar con ellas como aliadas es esencial para la educación de las y los estudiantes.
La forma en que colaboran las personas adultas en la escuela tiene tanto impacto como sus habilidades individuales. El cambio duradero comienza en la comunidad adulta.
Reconocemos que algunas y algunos estudiantes de ACG viven los efectos del trauma, incluyendo la violencia armada, la exposición a la adicción, la inseguridad alimentaria y otras experiencias relacionadas con la pobreza. ACG fortalece su programación de aprendizaje social y emocional, incluyendo terapia en la naturaleza, para que las y los estudiantes desarrollen herramientas que les ayuden a manejar el impacto del estrés tóxico en su participación académica y asistencia.
En la Academia para la Ciudadanía Global, estamos comprometidos con una alimentación basada en plantas para la salud del planeta y una nutrición óptima que apoye a nuestros estudiantes en cada etapa de su desarrollo, de acuerdo con el Programa Federal de Almuerzos Escolares.
Nuestro programa alimentario se centra en una variedad fresca o mínimamente procesada de alimentos de origen vegetal, incluyendo una diversidad de granos enteros, frutas, verduras, legumbres, nueces y semillas, que conforman el 75% de nuestro menú.
Aunque nuestro menú no es estrictamente vegano ni vegetariano, los productos de origen animal se sirven únicamente en los siguientes casos:
A medida que opciones vegetales más accesibles y sabrosas se integren al Programa Federal de Almuerzos Escolares, continuaremos avanzando hacia un menú 100% basado en plantas.
Las comidas orgánicas, preparadas desde cero, equilibradas nutricionalmente y de origen local reflejan la innovación de ACG y su compromiso con la sostenibilidad y la salud estudiantil.
Este enfoque también enriquece la experiencia educativa al fomentar una alimentación consciente. Nuestra dieta basada en plantas continúa reduciendo nuestra huella de carbono, conectando la educación con el mundo natural.
Educación: La alimentación escolar es parte del currículo educativo en ACG. Los momentos compartidos en torno a la comida, lo que comemos, la preparación de los alimentos y el origen de los ingredientes son experiencias de aprendizaje intencionales y significativas. Este es un momento para acercarnos como comunidad.
Exploración: La comida en ACG brinda la oportunidad de exponer a la comunidad a nuevas ideas, hábitos alimenticios y formas de vivir alineadas con nuestros valores. Invitamos a la participación, la curiosidad y el involucramiento de las familias.
Toma de perspectiva: La comida y los momentos de compartirla nos permiten conocernos mejor, comprender a otras personas y a otros seres vivos, tomar riesgos al probar cosas nuevas y pensar de forma crítica.
Activismo y defensa: Practicamos el activismo desde una perspectiva local y global a través de cómo obtenemos, preparamos, consumimos y compartimos los alimentos.
Nutrición: Utilizamos lineamientos actualizados, respaldados por la ciencia y la medicina, basados en estándares federales de nutrición escolar. Entendemos que nutrir el cuerpo va más allá de datos y reglas.
El Programa Nacional de Almuerzos Escolares (NSLP) y el Programa de Desayunos Escolares (SBP) abordan las necesidades nutricionales actuales de los estudiantes al alinear las comidas escolares con las Guías Alimentarias para los Estadounidenses.
Los estándares de nutrición utilizan un sistema de planificación de menús basado en alimentos que aumenta la disponibilidad y el consumo de frutas, verduras, granos enteros y leche sin grasa o baja en grasa, a la vez que reduce la ingesta de grasas saturadas, sodio y grasas trans.
A continuación se presentan los puntos clave del patrón de comidas del NSLP. Los cinco componentes alimentarios son:
En la rotación mensual del menú, priorizamos los platos vegetarianos y veganos, junto con aquellos que incluyen productos de origen animal criados de manera humana y sostenible.
Entre las posibles opciones del menú se incluyen: